10. Sultán otomano
Solimán I
Kanuni, el Legislador
- Reinado
- 1520 – 1566
- Nacimiento
- 1495
- Fallecimiento
- 1566
El sultán que más tiempo reinó. Su codificación legal, su arquitectura y sus campañas se consideran la cumbre de la época clásica.
Solimán el Magnífico nació el lunes 27 de abril de 1495 en Trabzon. Su padre fue Selim I y su madre Hafsa Hatun. Era de rostro redondo y ojos color avellana, con la frente ancha, alto y de barba rala.
La época de Solimán fue aquella en que el poder turco alcanzó su cima. Su padre Selim I comenzó a educarlo con sumo cuidado desde sus primeros años, y recibió una formación sin igual. Su primera instrucción vino de su madre y de su abuela Gülbahar Hatun (madre de Selim I). A los siete años fue enviado a Estambul, junto a su abuelo el sultán Bayaceto II, para su educación; allí el príncipe Solimán recibió lecciones de historia, ciencias, literatura y religión de Kara Kızoğlu Hayreddin Hızır Efendi, mientras se le instruía también en las artes de la guerra. Permaneció con su padre hasta los quince años y entonces, habiendo pedido una provincia como exigía la ley, fue nombrado primero a Şarkî Karahisar, después a Bolu y poco después al gobierno de Kefe (1509).
Cuando Selim I subió al trono en 1512, el príncipe Solimán fue llamado a Estambul y, durante las luchas de su padre con sus hermanos, permaneció en la ciudad como su lugarteniente. También ocupó entonces el gobierno de Saruhan. A la muerte de su padre subió al trono otomano el 30 de septiembre de 1520, a los veinticinco años. Como no tenía hermanos, su acceso al trono fue fácil y sin conflicto. Sultán muy serio y seguro de sí, Solimán fue hombre de determinación y voluntad. Nunca se apresuraba en lo que emprendía, pensaba con amplitud y jamás se retractaba de una orden dada. A los hombres que nombraba les asignaba tareas según sus capacidades. Murió el 7 de septiembre de 1566, a los setenta y un años, mientras dirigía el sitio de Szigetvár.
Se le llama «Kanûnî», el Legislador, no porque inventara leyes nuevas, sino porque hizo poner por escrito las existentes y las aplicó con gran rigor. Solimán amaba la justicia. Al encontrar excesivo el impuesto que llegaba de Egipto, mandó investigar el asunto, concluyó que se oprimía al pueblo y sustituyó al gobernador de Egipto: prueba clara de ese amor.
Cuando subió al trono, el Estado otomano era el más rico y poderoso del mundo. La muerte de su padre y su propio acceso al trono alegraron a los europeos, que pensaban: «Ha muerto el león, un cordero ha ocupado su lugar.» No tardaron en llevarse una decepción.
Gran estadista, Solimán fue asimismo un poeta célebre. Uno de sus versos más conocidos dice:
«Halk içinde muteber bir nesne yok devlet gibi,
Olmaya devlet cihanda, bir nefes sıhhat gibi.
Saltanat dedikleri bir cihan kavgasıdır,
Olmaya baht ü saadet dünyada vahdet gibi.»
- Hijos: Selim II, Bayezid, Abdullah, Murad, Mehmed, Mahmud, Cihangir, Mustafa
- Hijas: Mihrimah Sultan, Raziye Sultan
Fuente: Osmanlı Tarihi Interaktif CD-ROM (Türk Tarih Kurumu Yayınları XXXI. Dizi-Sa.2)